El Académico piratilla inocente
¡Qué jodido, el académico!. Pero dice que él no ha sido, que ha sido alguien de su productora. Y sí, me refiero a los cuatro detenidos esta semana por colgar una película en Internet. Esposados y al calabozo. Entre ellos un académico perteneciente a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (rediós, más pedantes no pueden ser). Pero él no ha sido, dice que ha sido uno que trabaja “de vez en cuando” para él. Y el susodicho ha dicho que sí, que no fue el académico, que fue él, que es más malo que Satán con dolor de muelas y la subió a la nube de los delitos contra los derechos de autor, más conocida como Internet, sin su permiso. “Es que si le pedía permiso a lo mejor no me lo daba” le falta haber dicho. Esposado y al calabozo pues.
Y por un momento la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España tembló. “¡El enemigo en casa! ¡Estamos infestados de quintacolumnistas!.” Pero el muchacho académico era inocente. “¡Respiremos tranquilos, el muchacho académico es inocente!”.
Y sin embargo desde esta semana se miran unos académicos a otros de reojillo entre las mesas con canapés y copas de cava, con desconfianza, como que sí, que qué gran actor-director-guionista-customedesigner eres pero se que te caigo fatal y tienes toda la pinta de ser capaz de piratear mi peli cuando te la pasen pa que la votes pa los Goyas. Y si no tu, el tipo ese de las rastas que trabaja para ti, que lo he visto con un pen drive en la mano. “Y tu no tienes ni puta idea de lo que es el raccord“. Luego ya viene el lanzamiento de claquetas y la lucha a muerte con pértigas de sonido y guiones tochos de David Mamet.
Es el principio del fin de la la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España por implosión.
Y una victoria para nosotros, querido público. La piratería es bueeeeeena. ¡Esposados y al calabozo!.


